El drama del plantel del Deportivo Pereira en Barranquilla por el terremoto
Mientras el resto del país despertaba con la tierra moviéndose bajo sus pies, el plantel del Deportivo Pereira se encontraba a cientos de kilómetros de su ciudad, concentrado en Barranquilla para enfrentar a Junior este lunes por la Fecha 4 de la Liga BetPlay. Esa distancia, que en cualquier otra circunstancia sería solo logística, se convirtió este 10 de agosto en la peor de las angustias: la de no poder estar cerca de los suyos.
El desayuno que nadie olvidará En el hotel Movich de Barranquilla, donde el equipo matecaña se hospedaba antes del partido, la mesa que debía hablar de táctica y de Junior amaneció en silencio. El capitán Wálmer Pacheco bajó esa mañana y se encontró con una escena que no esperaba: compañeros llorando, teléfonos que no dejaban de sonar sin respuesta, y rostros que ya no podían disimular la preocupación.
“Es difícil tú bajar a un desayuno y ver gente llorando, ver a tus compañeros preocupados, al no poderse contactar con sus familias”, contó el lateral en diálogo con El Heraldo. Y agregó, con una frase que resume el sentir de todo el plantel: “Ante una situación así, definitivamente, el fútbol pasa a un tercer plano. Creo que el fútbol pasa no sé ni a qué plano”.
